Prepara los ingredientes secos:
En un bowl, mezcla la harina, el polvo de hornear, el bicarbonato de sodio y la sal. bien y reserva.
Mezcla el limón, el azúcar y la mantequilla:
Incorpora el jugo de limón, el extracto de limón, si lo estás utilizando, y el huevo. Mezcla hasta que todos los ingredientes estén bien combinados.Agrega la mantequilla a temperatura ambiente, cortada en cubitos, y mezcla con una batidora de mano, stand mixer o incluso a mano. Agrega los ingredientes líquidos
Incorpora el jugo de limón, el extracto de limón, si lo estás utilizando, y el huevo. Mezcla hasta que todos los ingredientes estén bien combinados. No sobre mezcles la masa, porque queremos unas galletas suaves y deliciosas.
Refrigera la masa:
Cubre la masa y colócala en el refrigerador durante al menos 30 minutos.
Precalienta el horno:
Precalienta el horno a 350°F (175°C).
Después de los 30 minutos, saca la masa del refrigerador.
Forma las galletas:
Divide la masa en aproximadamente 14 porciones iguales, utilizando unas 2 cucharadas de masa por galleta. Forma bolitas y colócalas sobre una bandeja preparada con papel parchment. Aplástalas ligeramente con una cuchara.Deja espacio entre cada galleta porque se expandirán durante el horneado. Hornea:
Hornea durante aproximadamente 10 minutos a 350°F (175°C). El tiempo puede variar según el tamaño de las galletas y la temperatura de tu horno. Las galletas más grandes pueden necesitar 2–3 minutos adicionales.
Deja enfriar
Una vez fuera del horno, déjalas reposar en la bandeja durante unos minutos y después pásalas a una rejilla para que terminen de enfriarse.
Importante: No las dejes dentro del horno apagado para que se enfríen, ya que continuarán cocinándose con el calor residual y pueden quedar más secas o crujientes.
Prepara el glaseado:
En un bowl pequeño, mezcla el azúcar glass con el jugo de limón, agregando el jugo poco a poco hasta obtener la consistencia deseada. Una vez que las galletas estén completamente frías, agrega el glaseado por encima.