Bienestar

Guía de Autocuidado Femenino en 5 Pasos

Rutinas simples y hábitos conscientes para mujeres que quieren cuidar su bienestar físico, emocional y espiritual

Bienvenida a esta Guía de Autocuidado Femenino 🤍
Este no es un recordatorio más en tu lista de pendientes, sino una invitación a pausar, respirar y volver a ti.

El autocuidado no se trata de hacer más, sino de vivir con intención: cuidar tu cuerpo, tu mente, tu espíritu y tus relaciones. Esta guía fue creada para acompañarte en temporadas ocupadas, especialmente cuando sientes que te estás dejando para después.

Guárdala, imprímela o vuelve a ella cada vez que necesites recordar que tu bienestar es una prioridad.


1. Momentos de Silencio y Meditación:

El silencio completo para meditar y orar es la disciplina espiritual más importante de todas.

«Sin soledad, es prácticamente imposible vivir una vida espiritual».
— Henri Nouwen

La soledad y el silencio para el encuentro con Dios son el remedio más simple que tenemos a la mano para aliviar nuestro cansancio espiritual.

Encuentra tiempo para estar en silencio y permitirte escuchar a Dios. Puede ser en las tempranas horas de la mañana o antes de acostarte, cuando la casa y la ciudad están dormidas.


2. Rutina de Autocuidado:

No me refiero a un día de spa a la semana, aunque si puedes permitírtelo, ¡claro que sí!

Sin embargo, el autocuidado puede tener otro significado para ti, como lo es para mí.

En mi caso, este año quiero dedicarme a mi salud, haciendo tiempo para ir al gimnasio y caminar al aire libre al menos 1 hora, 3 veces a la semana. De esta manera siento que me cuido y cuido de mi salud corporal, la cual es muy importante.

Pero para no faltar a este autocuidado, necesito una rutina. En mi caso, agendo los días de la semana en los que puedo hacerlo. Es una rutina cambiante, ya que no todas las semanas tengo disponibilidad a la misma hora o el mismo día, pero tengo presente que mi autocuidado debe ser al menos 3 veces por semana. Eso me ayuda a mantenerlo dentro de mi rutina semanal.

No debemos descuidar nuestra rutina de autocuidado. He visto en varios posts de Instagram cómo muchas mamás citan:

«Para ser una excelente mamá y cuidar de los demás, tengo que cuidar de mí misma».

Esto me parece hermosísimo, porque muchas veces nos descuidamos. Debemos tener siempre presente nuestra rutina de autocuidado.

Incluye actividades como lectura, baños relajantes, gimnasio, caminatas al aire libre, salir con tus amigas o ver tu serie favorita sin interrupciones.


3. Hábitos Alimenticios Saludables:

Creo que uno de los mejores hábitos alimenticios saludables es la comida hecha en casa.

Y no solo lo creo, lo he experimentado. Llevamos una dieta basada en comer en casa por varios factores: economía, calidad y bienestar.

Economía, calidad y bienestar alimenticio:
En algunas situaciones puede parecer que comer fuera de casa es más económico, pero ¿realmente lo es? La verdad es que la mayoría de los restaurantes de comida rápida (que suelen ofrecer menús económicos) no incluyen todos los componentes necesarios para una alimentación balanceada.

Ojo: no hablo de reducir calorías o comer bajo en grasas – porque incluso en casa podemos excedernos un poco- ,pero la comida hecha en casa, si se planifica, puede ser igual o mucho más económica y definitivamente mucho más saludable.

¿Cómo lograr que en el nuevo año podamos adoptar hábitos alimenticios saludables? Empezando desde hoy.

Empieza creando un cuaderno de notas con recetas fáciles o ideas para comidas. No tienen que ser todas para esta semana. De hecho, muchas comidas puedes prepararlas para que duren un par de días y planificar las de la semana siguiente. Incluso si es el mismo espagueti con albóndigas que siempre haces, anótalo en tu cuaderno con la fecha. Así, cuando no tengas ideas, puedes regresar a recetas de fechas anteriores. Es incluso mejor que llevar una agenda de recetas, y por supuesto, te ayuda a mantener el hábito de cocinar y comer en casa.


4. Actividad Física:

Si tu rutina de autocuidado incluye alguna actividad física, deporte o ejercicio en el gimnasio o al aire libre, ¡súper bien! Estás haciendo dos en uno.

Si no es así, te recuerdo que mente sana y cuerpo sano van conectados. Esto no tiene nada que ver únicamente con reducir tallas o mejorar el aspecto físico —aunque eso también puede ser un beneficio—. En el autocuidado, la actividad física debería ayudarnos a desestresarnos, calmar los nervios, reducir dolores musculares causados por el sedentarismo y mantenernos saludables.

Con dos o tres caminatas largas a la semana puede ser suficiente. Estudios recientes sugieren que las caminatas más largas y continuas son más beneficiosas para la salud cardiovascular y la longevidad que el mismo número de pasos repartidos en paseos muy cortos, especialmente en personas poco activas. Sin embargo, las “micro caminatas” intensas también pueden quemar más calorías. Lo más importante es mantenerse activo de forma constante y combinar ambas estrategias según tus objetivos.

Puedes empezar con una caminata larga y continua para obtener beneficios cardiovasculares y de longevidad, sin descartar las caminatas cortas e intensas si tienes una agenda apretada. La combinación es ideal.

En invierno, cuando es difícil caminar al aire libre, también puedes encontrar caminatas en YouTube. ¡Sí, en YouTube! Hay videos de 15, 20 y 30 minutos donde te motivan a caminar en tu sala. Escoge el que mejor se adapte a tu rutina.

Y por supuesto, también puedes realizar cualquier otro tipo de actividad: pilates, gimnasio, pesas, hiking, etc. Lo importante es que la actividad física nos ayude a sentirnos mejor.


5. Conexión y Amistad:

Empecé recomendándote buscar momentos de soledad y silencio para orar, meditar y conectar con Dios, como la disciplina espiritual más grande de todas.

Ahora abordemos la otra disciplina que te ayudará a mantener el espíritu feliz y fortalecido: la conexión de amistad.

Tener relaciones profundas y sinceras es bueno no solo en momentos de felicidad y diversión, sino aún más en esos momentos en los que nos sentimos a punto de explotar. Tener a esa persona —o esas personas— que saben qué decirnos para animarnos o tranquilizarnos es invaluable.

Cuando era niña, en clase de religión nos dieron un libro titulado «No somos islas». Te imaginarás el contexto solo con el título. Y es que necesitamos nuestra pequeña comunidad: dos, tres, veinte amigas y amigos… sin límites, siempre y cuando sean conexiones sinceras y personas que saquen lo mejor de nosotras. Siempre.

Mi experiencia:

Hace poco me sentía muy agobiada por un problema y bastante intranquila. No tengo a una de mis mejores amigas viviendo cerca, así que le envié un par de mensajes. Ella comprendió de inmediato y, sin que yo le dijera que necesitaba hablar, dejó lo que estaba haciendo y me llamó. Es una amiga con una agenda muy ocupada, así que al principio no entendía por qué no me respondía solo con un texto, pero contesté. Hablé y hablé, y ella me escuchó, analizó la situación y me dio opciones para actuar, sin decirme qué hacer.

Al día siguiente ya sabía lo que tenía que hacer y me sentí en paz con mi decisión. Todo gracias a esta conexión de amistad que he tenido por más de 20 años, aun cuando no vivimos en el mismo estado.

Mantén cerca —aunque sea a la distancia— a las personas que te conocen, te comprenden y te complementan. Esas personas que han conectado contigo: tus aliadas, tus amigas.


Recuerda que el autocuidado es esencial para tu bienestar. Tómate tiempo para ti misma y prioriza tu salud mental y física.

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¡Hola! Soy Nerys, Bloguera y Creadora de Contenido y les comparto inspiración para crear un hogar acogedor y armonioso. Descubre recetas fáciles, consejos útiles para mamás.